
El ácido zoledrónico previene la pérdida
de masa ósea tras el trasplante hepático.
El ácido zoledrónico frena la pérdida
de masa ósea después del trasplante hepático. Estas
son las conclusiones a las que ha llegado un grupo de investigadores de
la universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, que han publicado los
resultados de un ensayo clínico doble-ciego, realizado en un grupo
de 62 pacientes que recibieron un trasplante de hígado, y en quienes
se evaluó la eficacia de la administración de un potente bifosfonato,
el ácido zoledrónico, sobre la masa ósea, la incidencia
de nuevas fracturas óseas y cambios en el metabolismo mineral (Bronwyn
AL et al. Annals of Internal Medicine 2006;144:239-48). Los pacientes fueron
aleatorizados para recibir una perfusión endovenosa de placebo o
de 4 mg de ácido zoledrónico a la semana, al mes, tres, seis
y nueve meses después de un trasplante hepático.
La administración de ácido zoledrónico
se asoció a cambios notables de la masa ósea, predominantemente
a nivel lumbar, en el sentido que se impidió la pérdida de
masa ósea, anomalía de aparición típica en el
primer semestre después de un trasplante hepático, y que efectivamente
se confirmó en el grupo que recibió placebo. Además
a los seis meses observaron un aumento de la densidad ósea lumbar
de aproximadamente un 3% respecto a los valores basales, mientras que en
el grupo placebo había una disminución de casi el 2%. A pesar
de estos efectos notables, lo investigadores fueron incapaces de demostrar
un efecto favorable sobre la reducción de la incidencia de fracturas,
y que atribuyen al reducido tamaño de la muestra. En el ensayo también
se constató que la administración de ácido zoledrónico
se acompañó de una notable incidencia de hipocalcemia, que
atribuyen seguramente al tratamiento, y que en parte estaría condicionada
unos bajos niveles séricos basales de 25-hidroxivitamina D. Estos
efectos se observaron a pesar del suplemento con 1000 ui de vitamina D y
de 600 mg diarios de calcio. A pesar de la elevada incidencia de este problema,
sólo en tres pacientes fue significativo y se resolvió con
suplementos endovenosos de calcio. Sin embargo, los autores argumentan sobre
la necesidad de que los pacientes que vayan a recibir este potente bifosfonato,
siempre tengan unos niveles adecuados de vitamina D con un adecuado suplemento.
Los autores de plantean si una dosis menor, y quizá
única, podría ser suficientemente útil para prevenir
la pérdida de masa ósea tras el trasplante hepático,
tal como se ha demostrado con la administración única de 4
mg de ácido zoledrónico en mujeres posmenopáusicas
con una baja masa ósea.