Hipertensión portopulmonar.
La hipertensión portopulmonar, se define por la presencia
de hipertensión pulmonar (presión pulmonar media superior
a 25 mm Hg con presión capilar pulmonar normal) en pacientes con
hipertensión portal. Se trata de una entidad clínica frecuente
cuya incidencia varía según las series entre el 2-10%. Clínicamente
se caracteriza por el desarrollo de disnea progresiva. Su diagnóstico
se basa inicialmente en la realización de un ecocardiograma como
prueba de cribado. El cateterismo cardiaco derecho es la prueba que permite
tanto su diagnóstico definitivo como la determinación de la
intensidad del cuadro. El tratamiento farmacológico actual de esta
entidad es poco satisfactorio, basándose primordialmente en el empleo
de prostanoides por vía endovenosa o inhalada y de nitratos por vía
oral. El trasplante hepático es beneficioso sólo en pacientes
con hipertensión pulmonar leve o moderada, estando estrictamente
contraindicado en pacientes con enfermedad grave.
La imagen muestra una preparación pulmonar obtenida
por necropsia en un paciente cirrótico alcohólico con hipertensión
portopulmonar que falleció en el postoperatorio inmediato del trasplante
hepático. En ella se observa una arteriopatía pulmonar proliferativa
con obliteración de la luz del vaso por células endoteliales
y musculares lisas y la presencia de lesiones plexiformes.
Cortesía del Dr. J.A. Barberá, Servicio
de Neumología, Hospital Clínic de Barcelona.
