Trombosis portal durante la inserción de una
derivación porto-sistémica percutánea intrahepática.
La derivación porto-sistémica percutánea
intrahepática (DPPI) constituye, en la actualidad, una opción
terapéutica de indudable utilidad en el paciente cirrótico.
La hemorragia digestiva por varices esofágicas o gástricas
refractaria al tratamiento médico y endoscópico constituye
su indicación principal.
Las complicaciones inmediatas en relación a la inserción
de la DPPI son escasas, destacando la punción extrahepática
y la de la vía biliar, complicaciones que se evitan si la colocación
de la prótesis se realiza con control ecográfico. La trombosis
portal aguda es poco habitual y se suele producir en pacientes con síndrome
de Budd-Chiari y trastornos procoagulantes de base.
La imagen muestra una trombosis aguda portal (flecha) en
un paciente cirrótico en el que se colocó una DPPI recubierta
en el contexto de una hemorragia digestiva por varices gástricas.
La trombosis se resolvió mediante la realización de trombolisis
mecánica (angioplastia) y la anticoagulación del paciente
durante 48 horas.
Imagen cortesía del Dr. J. Turnes. Unidad de Hemodinámica.
Servicio de Hepatología. Hospital Clínic Barcelona.
