Figura 20. Hepatitis por citomegalovirus en el trasplante
hepático.
La infección por citomegalovirus (CMV) habitualmente
se produce en los tres primeros meses postrasplante. La forma más
frecuente de presentación de la enfermedad es un síndrome
viral caracterizado por fiebre prolongada, astenia, anorexia, mialgias,
leucopenia y trombopenia. El CMV puede afectar diversos tejidos generando
una enfermedad localizada o diseminada. El hígado es el órgano
más frecuentemente afectado en pacientes sometidos a trasplante hepático.
Los análisis demuestran una elevación inespecífica
de las transaminasas o un patrón de colestasis, por lo que el diagnóstico
de la hepatitis por CMV se basa en la realización de una biopsia
hepática. La presencia de inclusiones intranucleares citomegálicas
en el tejido afecto es diagnóstica de la enfermedad (figura 1). La
sensibilidad y especificidad de la prueba mejoran mediante el uso complementario
de técnicas inmunohistoquímicas y de hibridación “in
situ”, que permiten la detección viral (figura 2).
Imágenes cortesía del Dr. Pumarola (Servicio
de Microbiología, Hospital Clínic Barcelona).

