Novedades Cientificas
Las infecciones bacterianas distintas de la peritonitis bacteriana
espontánea también se asocian al desarrollo de insuficiencia
renal.
La insuficiencia renal es una complicación frecuente
y grave de la peritonitis bacteriana espontánea (PBE). Aproximadamente
un tercio de los pacientes con PBE desarrollan esta complicación, que
habitualmente tiene un carácter rápidamente progresivo. La acentuación
de la vasodilatación esplácnica, ya presente en pacientes cirróticos
con ascitis, y la disfunción miocárdica son los dos factores
patogénicos implicados en su desarrollo1. La administración
de albúmina en estos pacientes disminuye la incidencia de insuficiencia
renal a un 10% y mejora la supervivencia hospitalaria2. Sin embargo, hasta
la fecha no se había realizado ningún estudio dirigido a establecer
si otras infecciones distintas de la PBE pueden desencadenar esta grave complicación.
Terra y colaboradores publican este mes en Gastroenterology
un estudio prospectivo en el que se evaluó la incidencia de insuficiencia
renal en pacientes cirróticos con infecciones distintas de la PBE3.
De los 106 pacientes incluidos en el estudio, 29 desarrollaron insuficiencia
renal (27%). Ésta fue de carácter reversible en la mayoría
de los casos. Siete pacientes desarrollaron insuficiencia renal progresiva,
pero lo hicieron en el contexto de una sepsis no controlada. La incidencia
de insuficiencia renal según el tipo de infección fue la siguiente:
sepsis de origen desconocido: 66%, bacteriemia espontánea: 45%, celulitis:
35%, neumonía: 29% e infección urinaria: 10%. El desarrollo
de insuficiencia renal fue secundario a una disminución del volumen
arterial efectivo y a la subsiguiente vasoconstricción renal. El estudio
muestra además dos hallazgos muy destacables. El primero es que el
desarrollo de insuficiencia renal reversible se asocia a una mayor mortalidad
a corto plazo de los pacientes: 55% versus 13% en los que no la desarrollaron.
El segundo, es la validez pronostica del MELD. Este índice pronóstico
fue el único factor predictor independiente de mortalidad identificado
en el estudio.
Los resultados del estudio nos indican que otras infecciones
diferentes a la PBE pueden desencadenar insuficiencia renal en pacientes cirróticos.
Sin embargo, los mecanismos patogénicos implicados probablemente no
sean los mimos. A diferencia de lo que ocurre en la PBE, el estudio únicamente
describe casos de insuficiencia renal rápidamente progresiva en pacientes
que no curaron la infección. Es decir, la resolución de la infección
se asoció en todos los casos a la resolución de la insuficiencia
renal.. El hallazgo más destacable del estudio es, sin duda, la observación
de que el desarrollo de insuficiencia renal reversible se asocia a una disminución
de la supervivencia a corto plazo de los pacientes. Es posible que el desarrollo
de insuficiencia renal reversible ante diferentes eventos infecciosos identifique
de una manera precisa un subgrupo de pacientes con una insuficiencia hepatocelular
avanzada más propensos a desarrollar otras complicaciones de su hepatopatía.
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Referencias.
1. Ruiz del Arbol L, Urman J, Fernández J, et
al. Cardiovascular, renal and hepatic hemodynamic derangement in cirrhotic
patients with spontaneous bacterial peritonitis. Hepatology 2003; 38;1210-1218.
2. Sort P, Navasa M, Arroyo V, et al. N Effect of intravenous albumin on renal
impairment and mortality in patients with cirrhosis and spontaneous bacterial
peritonitis. Engl J Med 1999, 5: 403-409.
3. Terra C, Guevara M, Torre A, et al. Renal Failure in Patients With Cirrhosis
and Sepsis Unrelated to Spontaneous Bacterial Peritonitis: Value of MELD Score.
Gines P. Gastroenterology 2005;129:1944-1953.
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