Novedades Cientificas
Peginterferón alfa-2a como tratamiento de primera línea
en pacientes con hepatitis crónica por el virus de la hepatits B, antígeno
e negativo.
La hepatitis crónica por el virus de la hepatitis B
(VHB) antígeno e negativo representa un estadio tardío de la
infección viral caracterizado por un daño hepático progresivo
en el que mutantes core y precore del virus impiden la expresión del
antígeno. En la actualidad eu tratamiento se basa en el empleo de análogos
de nucleósidos o nucleótidos como la lamivudina o el adefovir.
Sin embargo, estos tratamientos aunque inhiben la replicación viral
en pautas terapéuticas mantenidas, excepcionalmente consiguen el aclaramiento
de la infección viral1. El desarrollo de mutantes resistentes, fundamentalmente
en el caso de la lamivudina, es otro de sus problemas clínicos. Por
ello, es necesario ensayar nuevos esquemas terapéuticos que se asocien
a mayores tasas de respuesta viral sostenida.
Marcellin y colaboradores publican en el mes de septiembre
en New England Journal of Medicine un estudio multicéntrico que comparó
la eficacia y seguridad del peginterferón alfa-2a a dosis de 180 µg/semana
asociado a placebo o a lamivudina (100 mg/d), con la de la lamivudina en monoterapia
en 177, 179 y 181 pacientes con hepatitis crónica VHB antígeno
e negativo respectivamente2. Los pacientes fueron tratados durante 48 semanas
y seguidos durante 24 semanas adicionales. Las tasas de supresión mantenida
de la replicación viral (<400 copias/ml) fueron del 19, 20 y 7%
en pacientes que recibieron peginterferón en monoterapia, tratamiento
combinado y lamivudina en monoterapia, respectivamente (p<0.001). Asimismo,
12 de los pacientes que recibieron peginterferón alfa-2a y ninguno
de los que recibieron lamivudina perdieron el antígeno de superficie
del VHB. Como cabía esperar, la incidencia de efectos adversos fue
mayor en los grupos de pacientes que recibieron peginterferón alfa-2a.
Sin embargo, no existieron diferencias significativas entre los tres grupos
de tratamiento en la tasa de efectos adversos graves.
Los resultados demuestran que el peginterferón alfa-2a
es superior a la lamivudina en la obtención de una respuesta viral
sostenida en pacientes con hepatitis crónica HBeAg negativo. Por ello,
estos pacientes deberían ser tratados inicialmente con peginterferón.
Si el tratamiento fracasa en la obtención de la respuesta viral sostenida,
disponemos de los análogos de los nucleótidos para controlar
la replicación viral, pero su tratamiento deberá ser mantenido.
El estudio demuestra asimismo, que el tratamiento combinado de peginterferón
alfa-2a y lamivudina no es superior al peginterferón en monoterapia
por lo que dicha asociación carece de utilidad clínica práctica.
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Referencias.
1.- Proceedings of the European Association for the Study of
the Liver (EASL) International Consensus Conference on Hepatitis B. September
14-16, 2002. Geneva, Switzerland. J Hepatol. 2003;39:S1-235.
2.- Marcellin P, Lau GK, Bonino F, et al.Peginterferon alfa-2a
alone, lamivudine alone, and the two in combination in patients with HBeAg-negative
chronic hepatitis B. N Engl J Med 2004;351:1206-17.
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