Novedades Cientificas
La derivación portosistémica percutánea
intrahepática constituye un tratamiento eficaz en los pacientes con
síndrome de Budd-Chiari
El síndrome de Budd-Chiari (SBC) es el resultado de
la obstrucción parcial o completa del drenaje venoso hepático,
siendo en la mayor parte de las ocasiones de carácter trombótico.
En función del grado y la velocidad de la obstrucción vascular
se distinguen clínicamente: la forma aguda, la subaguda y la crónica.
El tratamiento médico de la enfermedad incluye el de la patología
hematológica subyacente, la anticoagulación y el empleo de diuréticos
para controlar la ascitis. Si este tratamiento fracasa, se habrán de
indicar técnicas derivativas quirúrgicas; la inserción
de una derivación portosistémica percutánea intrahepática
(DPPI) o la realización de un trasplante hepático (1).
Perelló y colaboradores publican en Hepatology del mes
de enero un estudio que incluyó 21 pacientes con SBC, en el que se
analizó la etiología, la forma de presentación, el tipo
de tratamiento, la evolución a largo plazo y la supervivencia de dichos
pacientes (tiempo medio de seguimiento 4 ± 3 años) (2). La causa
más frecuente de SBC en esta serie fue la policitemia vera. La presentación
subaguda con hipertensión portal, ascitis y diversos grados de insuficiencia
hepática fue la forma de debut más frecuente. Siete pacientes
precisaron únicamente tratamiento médico, uno tratamiento con
angioplastia y 13 requirieron la inserción de una DPPI para controlar
los síntomas de la enfermedad. Aquellos pacientes con formas clínicas
menos graves (menores niveles de transaminasas, mejor función hepato-renal
y menor incidencia de ascitis) y con menor afectación del drenaje venoso
hepático (menos de 3 venas hepáticas afectas) presentaron mayores
posibilidades de controlarse con tratamiento médico. La inserción
de la DPPI fue técnicamente posible en los 13 enfermos que requirieron
dicha derivación. Sólo un paciente requirió tratamiento
quirúrgico de rescate. La DPPI disminuyó, de forma efectiva,
la presión portal, mejoró la función hepato-renal y controló
la ascitis. La supervivencia a los 5 años y la probabilidad de permanecer
sin ascitis fueron comparables entre los pacientes portadores de una DPPI
y los que recibieron tratamiento médico, resultados no reportados en
enfermos sometidos a una derivación quirúrgica (3).
El presente estudio demuestra, claramente, que el tratamiento
de los enfermos con SBC debe individualizarse y que, teniendo en cuenta la
baja morbi-mortalidad asociada al procedimiento y su eficacia incluso en pacientes
con compresión de la cava, la DPPI debería considerarse como
primera opción en aquellos pacientes que requieran un tratamiento derivativo,
reservando la cirugía para los casos en los que fracase la DPPI.
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BIBLIOGRAFÍA NOVEDADES CIENTÍFICAS
1. Langnas AN, Sorrel MF The Budd-Chiari syndrome: a therapeutic
gordian knot?. Sem Liv Dis, 1993; 13: 352-9.
2. Perelló A, García-Pagán JC, Gilabert
R, et al. TIPS is a useful long-term derivative therapy for patients with
Budd-Chiari syndrome uncontrolled by medical therapy. Hepatology 2002; 35:
132-9.
3. Pisani-Cereti A, Intra M, Prestipino F, et al. Surgical
and radiologic treatment of primary Budd-Chiari syndrome. World J Surg 1998;
22: 48.
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