Novedades Cientificas
Mayor morbimortalidad tras el transplante hepático
en pacientes con antecedentes de diabetes mellitus
Entre un 10-30% de los pacientes con cirrosis hepática
presentan diabetes mellitus. Su presencia se ha asociado a una mayor susceptibilidad
para desarrollar infecciones. Por otra parte, la inmunosupresión empleada
en el trasplante hepático tiene como complicaciones la aparición
de diabetes, hipertensión arterial y dislipemia, las cuales son unos
importantes factores de riesgo cardiovascular. El pronóstico a largo
plazo de los pacientes diabéticos depende del desarrollo de complicaciones
micro y macrovasculares asociadas a un mal control metabólico (1).
Sin embargo, existen pocos estudios que hayan analizado el impacto de la diabetes
pretrasplante en la incidencia de complicaciones cardiovasculares y de otras
complicaciones postrasplante hepático.
John y colaboradores publican en el número de Hepatology
del mes de noviembre pasado un estudio en el que se comparaba la morbimortalidad
postrasplante hepático de 57 pacientes cirróticos con diabetes
mellitus pretrasplante con la de 114 pacientes sin diabetes (2). Ambos grupos
eran comparables en sus características basales con la excepción
de una peor función renal en el grupo de pacientes diabéticos.
El tiempo medio de seguimiento fue de 38 ± 4 meses. Los autores demuestran
una mayor tasa de complicaciones cardiovasculares (64% vs. 22%), infecciosas
(54% vs. 30%), renales (60% vs. 20%), respiratorias (25% vs. 7%), neurológicas
(32% vs. 7%) y neoplásicas (23% vs. 11%) en el grupo de pacientes diabéticos.
La tasa de rechazo agudo también fue superior en este grupo (51% vs.
25%). La supervivencia global del injerto y la supervivencia de los pacientes
al año y 2 años no fue diferente entre ambos grupos. Sin embargo,
la supervivencia a los 5 años del trasplante fue significativamente
inferior en los pacientes diabéticos (34% vs. 68%). Los autores concluyen
que la existencia de una diabetes mellitus pretrasplante se asocia con una
mayor morbimortalidad postrasplante hepático, por lo que la evaluación
prequirúrgica de estos pacientes y su seguimiento posterior deberían
ser mucho más estrictos.
Las características clínicas basales de
los pacientes diabéticos indican que un porcentaje de ellos presentaba
complicaciones vasculares importantes pretrasplante (12% nefropatía,
7% enfermedad coronaria, 4% retinopatía). Este hecho probablemente
condicionó la alta tasa de complicaciones cardiovasculares y la alta
mortalidad que presentaron los pacientes diabéticos. Asimismo, llama
la atención la baja incidencia de rechazo en el grupo control. Sin
embargo, los autores también demuestran una mayor tasa de complicaciones
infecciosas, renales, neurológicas, neoplásicas y, fundamentalmente,
una menor supervivencia a los 5 años del trasplante en el grupo de
pacientes diabéticos. Aunque los resultados del presente estudio deben
ser confirmados por otros grupos, enfatizan la necesidad de evaluar de manera
precisa a los pacientes cirróticos con diabetes pretrasplante, y de
adecuar la inmunosupresión y conseguir un buen control, tanto metabólico
como de otros factores de riesgo cardiovascular, en este subgrupo de pacientes
en el periodo postrasplante.
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BIBLIOGRAFÍA NOVEDADES CIENTÍFICAS
1. Navasa M, Bustamante J, Marroni C, et al. Diabetes mellitus
after liver transplantation: prevalence and predictive factors. J Hepatol.
1996; 25: 64-71.
2. John PR, Thuluvath PJ. Outcome of liver transplantation
in patients with diabetes mellitus: A case-control study. Hepatology 2001;
34: 889-95.
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