Novedades Cientificas
Betaína; una sugestiva propuesta para el tratamiento
de la esteatohepatitis no alcohólica
La esteatohepatitis no alcohólica es una enfermedad
que se diagnostica cada vez con mayor frecuencia en el mundo occidental y
que se asocia a obesidad, diabetes e hiperlipemia. La patogenia es poco conocida,
si bien se ha postulado que se debe a la liberación de ácidos
grasos citotóxicos, o bien, al descenso de ciertos antioxidantes donantes
de metilo. No existe ningún tratamiento que sea realmente eficaz frente
a esta enfermedad, habiéndose propuesto diferentes agentes, entre ellos
antioxidantes como la vitamina E, la vitamina C o el selenio. También
se ha observado que el gemfibrocilo disminuye las transaminasas y la lipemia
tras un mes de tratamiento. Asimismo, el ácido ursodesoxicólico
puede mejorar las pruebas bioquímicas hepáticas y disminuir
la esteatosis hepática si se compara con una dieta con pocas grasas.
En el número de septiembre del American Journal of Gastroenterology
el grupo de la Clínica Mayo propone un nuevo tratamiento para la esteatohepatitis
no alcohólica. Basados en que la betaína, un componente normal
del ciclo de la metionina, aumenta los niveles de s-adenosilmetionina y disminuye
la aparición de esteatosis en un modelo experimental de ratas intoxicadas
con etanol, estos investigadores evaluaron la seguridad y los efectos de la
betaína (20 g/día p.o., divididos en dos dosis) sobre la biología
hepática y sobre los marcadores histológicos de acitividad en
un grupo de 10 pacientes con esteatohepatitis no alcohólica. Observaron
una mejoría significativa de las transaminasas tanto en los pacientes
que completaron, como aquellos que no completaron un año de tratamiento.
Sin embargo, los resultados más sobresalientes fueron la clara mejoría
de las lesiones histológicas en la biopsia de control realizada al
año de tratamiento, con una notable disminución del grado de
esteatosis y del componente necroinflamatorio, pero especialmente de la fibrosis.
El tratamiento se toleró muy bien y, únicamente, se observaron
anomalías gastrointestinales transitorias que no requirieron disminuir
la dosis o retirar el tratamiento. Los autores concluyen que este tratamiento
es esperanzador, pero que deben diseñarse estudios controlados comparados
con placebo y con un número suficiente de pacientes para poder confirmar
la eficacia de la betaína en la esteatohepatitis no alcohólica.
Debe señalarse que sólo siete de los 10 pacientes terminaron
el año de tratamiento.
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BIBLIOGRAFÍA NOVEDADES CIENTÍFICAS
1. Adbelmalek MF, Angulo P, Jorgensen RA, Sylvestre PB, Lindor
KD. Betaine, a promising new agent for patients with nonalcoholic esteatohepatitis:
Results of a pilot study. American Journal of Gastroenterology 2001; 96: 2711-7.
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