Hepatitis aguda por el virus de la hepatitis C de transmisión
excepcional.
Varón de 56 años que acude al médico
por ictericia, coluria y acolia, de una semana de evolución. Como
único antecedente el paciente había sido sometido a una colecistectomía
por vía laparoscópica 2 meses antes. La exploración
física únicamente mostraba una ictericia cutáneo-mucosa.
En la analítica destacaba una bilirrubinemia total de 8 mg/dl, una
hipertransaminasemia marcada: AST: 3290 U/L, ALT: 5489 UI/L, alteración
en los enzimas de colestasis: FA: 481 UI/L, GGT: 721 UI/L y un índice
de protrombina del 85%. La ecografía abdominal no mostró hallazgos
patológicos. Las serologías realizadas para virus hepatotropos
mostraron una infección aguda por el virus de la hepatitis C (RNA
VHC y anticuerpos anti-VHC positivos). El paciente negó la existencia
de factores de riesgo habituales para la transmisión del VHC como
transfusiones, adicción a drogas por vía parenteral y relaciones
sexuales de riesgo. También negó haberse sometido a manipulaciones
dentales, piercings o tatuajes en los últimos meses. El diagnóstico
clínico fue de una hepatitis aguda C de probable adquisición
a nivel intrahospitalario. El paciente fue controlado durante los siguientes
meses. Se observó una resolución del cuadro, con aclaramiento
viral a las 10 semanas del inicio de la clínica.
La transmisión del VHC a nivel hospitalario se ha
reportado de manera esporádica tras la realización de diversos
procedimientos invasivos diagnósticos o terapéuticos. La transmisión
por personal médico infectado es excepcional. La transmisión
paciente-paciente ha sido descrita recientemente a nivel intrahospitalario
en unidades con una alta prevalencia de VHC como es el caso de aquellas
en las que ingresan pacientes con hepatopatías o nefropatías
crónicas (1). Por otra parte, aunque la probabilidad de cronificación
del VHC es elevada se asume que el tratamiento antiviral en los casos de
hepatitis aguda C puede postponerse aproximadamente 2 meses tras el inicio
de los síntomas a la espera del aclaramiento viral espontáneo,
que suele producirse entre la 8ª y la 12ª semana tras la aparición
de la enfermedad. El tratamiento con interferón en monoterapia durante
4-24 semanas se ha demostrado eficaz en los casos en los que el paciente
no resuelve de manera espontánea la enfermedad (2, 3).
Referencias.
1. Forns X, Martinez-Bauer E, Feliu A, Garcia-Retortillo
M, et al. Nosocomial transmisión of HCV in the liver unit of a tertiary
care center. Hepatology 2005;41:115-122.
2. Camma C, Almasio P, Craxi A. Interferon as treatment for acute hepatitis
C. A meta-analysis. Dig Dis Sci 1996;41:1248-1255.
3. Licata A, di Bona D, Schepis F, et al. When and how to treat acute hepatitis
C. J Hepatol 2003;39:1056-1062.