Síndrome tóxico y hepatitis fulminante
Mujer de 66 años con un consumo diario de alcohol
de 60 g, diabética no insulinodependiente, afecta de un síndrome
tóxico con pérdida de peso de 15 kilos en los últimos
4 meses, que ingresa por un cuadro de ictericia, coluria y acolia de 1 mes
de evolución. En la exploración destacaba una ictericia cutáneo-mucosa,
desorientación temporoespacial, mínima ascitis y flapping
tremor. Los análisis mostraron una importante alteración en
los parámetros de función hepática: bilirrubina de
8,9 mg/dL y tasa de protrombina del 28% e hipertransaminasemia y colestasis
marcadas; AST: 2240 U/L, ALT: 1600 UI/L, fosfatasa alcalina 1492 UI/L, GGT
836 UI/L. Las LDH en plasma eran de 13581 UI/L. El hemograma no mostró
alteraciones relevantes. Se solicitó una ecografía abdominal
que mostró un hígado de hepatopatía crónica
con áreas desestructuradas que podrían ser secundarias a un
proceso infiltrativo, ascitis, permeabilidad vascular y ausencia de alteraciones
en la vía biliar. La paracentesis diagnóstica mostró
un trasudado no infectado, con 200 células nucleadas y citología
negativa. Ante la sospecha de un cuadro de hepatitis fulminante secundaria
a un proceso neoplásico se solicitó una biopsia transyugular
y un aspirado de médula ósea que mostraron infiltración
neoplásica masiva por melanoma. La paciente falleció días
después en el contexto de un fallo multiorgánico. La necropsia
mostró un melanoma coroideo como origen del cuadro e infiltración
masiva hepática, ósea, pulmonar y pericárdica.
Los cuadros de insuficiencia hepática aguda secundarios
a infiltración neoplásica son habitualmente debidos a enfermedades
hematológicas, fundamentalmente linfomas tipo B Hodgkin o no Hodgkin,
y con menor frecuencia a neoplasias de mama, estómago o pulmón.
Los melanomas malignos de origen uveal o cutáneo pueden originar
cuadros metastáticos fulminantes inmediatamente tras el diagnóstico
o tras largos periodos libres de enfermedad. Aunque la afección hepática
metastásica se produce en aproximadamente un tercio de los casos,
los cuadros de hepatitis fulminante publicados son excepcionales. Un dato
analítico habitualmente presente, y que puede orientar al diagnóstico,
es la marcada elevación de los niveles plasmáticos de lactato
deshidrogenasa, dato también presente en nuestra paciente.
Referencias
Te HS, Schiano TD, Kahaleh M, et al. Fulminant hepatic failure
secondary to malignant melanoma: case report and review of the literature.
Am J Gastroenterol 1999;94:262-6.