Ictericia e hipertransaminasemia en un paciente con antecedentes
depresivas
Descripción
Mujer de 54 años, sin hábitos tóxicos,
ni alergias medicamentosas conocidas. Entre sus antecedentes personales
destaca un hipotiroidismo, por el cual ha recibido tratamiento con tiroxina
100 mg/d, y una historia de depresión por la que realizaba un tratamiento
con paroxetina, 20 mg/d, desde hacía 3 meses. Consulta por un cuadro
de náuseas, astenia, anorexia y molestias en el hipocondrio derecho
de una semana de evolución.
Diagnóstico
A la exploración la paciente presenta ictericia cutáneo-mucosa
y mínimas molestias, a la palpación, en el hipocondrio derecho,
sin delimitarse hepatomegalia. En la analítica destacan: aspartato
aminotransferasa (AST): 168 U/L; alanino aminotransfersas (ALT): 641 U/L;
bilirrubina total 6,4 mg/dl (directa 5,5 mg/dl), gamma-glutamil transferasa:
92 U/L; y fosfatasa alcalina: 210 U/L. El hemograma, las pruebas de coagulación
y el resto de los parámetros bioquímicos estaban dentro de
la normalidad. Se realiza una ecografía abdominal que no muestra
alteraciones reseñables. Se determinan serologías víricas
(VHC, VHB, VHA) y marcadores de autoinmunidad: anticuerpos antinucleares
(ANA), antimúsculo liso (AML), anti LKM y antimitocondriales (AMA),
que resultaron negativos. La cuantificación de las hormonas tiroideas
y el estudio del metabolismo del hierro y del cobre fue normal. Una biopsia
hepática percutánea mostró signos de hepatitis (necrosis
hepatocitaria) con infiltrado inflamatorio eosinófilo, sugestiva
de hepatotoxicidad farmacológica. Tras la suspensión de la
paroxetina la paciente experimentó una mejoría clínica
y analítica, con normalización del perfil hepático
a las tres semanas de ser retirado el fármaco.
Discusión
A diferencia de los antidepresivos tricíclicos,
los inhibidores de la recaptación de la serotonina (fluoxetina, paroxetina,
fluvoxamina y sertralina) son considerados fármacos seguros desde
el punto de vista su toxicidad hepática. Sin embargo, se han descrito
casos de hepatotoxicidad por todos ellos, aunque con una incidencia muy
baja (1,2). Con respecto a la paroxetina, se han descrito desde leves alteraciones
de las transaminasas, hasta cuadros de hepatitis aguda grave y de hepatitis
crónica, oscilando el periodo de inducción desde uno pocos
días hasta varios meses (2,3).
Los inhibidores de la recaptación de la serotonina
son fármacos prescritos frecuentemente. La monitorización
de la función hepática en estos pacientes no es coste-efectiva,
teniendo en cuenta la baja incidencia de fenómenos de hepatotoxicidad.
Sin embargo, han de tenerse en cuenta como fármacos potencialmente
hepatotóxicos.
Bibliografía
1. Capella D, Bruguera M, Figueras A, Laporte JR. Fluoxetine-induced
hepatitis: why is postmarketing surveillance needed?. Eur J Clin Phamacol
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& Williams 1999; 495-8.
3. Benbow SJ, Gill G. Paroxetine and hepatotoxicity.
BMJ 1997; 314: 1387.