Alteraciones sistémicas graves en la infección
por el virus de la hepatitis C
Mujer de 51 años, afecta de una hepatitis crónica
C en fase no cirrótica desde hacía varios años, que
consulta a urgencias por un cuadro de malestar general, debilidad, artralgias
y disnea de 48 horas de evolución. La exploración física
mostró una paciente taquipneica, crepitantes en ambos campos pulmonares
y una púrpura palpable en extremidades inferiores. La analítica
evidenció una insuficiencia respiratoria grave, insuficiencia renal
(creatinina plasmática: 5,1 mg/dl), una discreta alteración
del perfil hepático con normalidad de los parámetros de función
hepática y del hemograma. La radiografía de tórax mostró
infiltrados alveolares bilaterales. El análisis de orina demostró
hematuria macroscópica y una proteinuria de 2 gr/día. En las
24 horas posteriores al ingreso, la paciente experimentó un deterioro
respiratorio que obligó a su intubación y ventilación
mecánica. Una fibrobroncoscopia realizada tras la intubación
mostró secreciones respiratorias hemáticas compatibles con
una hemorragia alveolar.
Ante la sospecha clínica de vasculitis con afectación
multisistémica, se solicitaron parámetros de autoinmunidad,
incluyendo las crioglobulinas. La determinación urgente de ANCAs
y de anticuerpos antimembrana basal fue negativa. A la espera de los resultados
analíticos se inició tratamiento inmunosupresor con corticoides
a dosis altas y ciclofosfamida, recambio plasmático y hemodiálisis
bajo la sospecha clínica de crioglobulionemia mixta por VHC con afectación
pulmonar y renal en forma de glomerulonefritis. El criocrito al ingreso
fue del 5%, siendo el resto de parámetros de autoinmunidad negativos.
La evolución posterior de la paciente fue correcta, resolviendo la
hemorragia pulmonar y mejorando la función renal, por lo que fue
dada de alta de la unidad de cuidados intensivos a los 21 días de
su ingreso.
La crioglobulinemia mixta, antes denominada esencial, se
asocia en más del 90% de los casos a una infección crónica
por el VHC. Se trata de una vasculitis leucocitoclástica sistémica
con afectación cutánea y potencialmente de otros órganos
y sistemas. La tríada observada más habitualmente está
constituida por una púrpura palpable, debilidad y artralgias. La
neuropatía periférica y la afección renal se observa
en aproximadamente un 30% de los casos. El compromiso respiratorio en forma
de hemorragia pulmonar es excepcional. El tratamiento de las formas graves
de la enfermedad requiere la instauración de tratamiento inmunosupresor
y de recambio plasmático con el objeto de reducir los inmunocomplejos
circulantes1. Por otra parte, en todos los casos de crioglobulinemia mixta
asociada al VHC se ha de intentar la erradicación viral.
Referencias.
1.- Cryoglobulins. Ferri C, Zignego AL, Pileri SA. J Clin
Pathol. 2002;55:4-13.