Última actualización 29 de Noviembre de 2006.


 

CASOS CLÍNICOS

Hepatitis aguda grave en un paciente con una afección hepática crónica por el virus de la hepatitis B.

Paciente de 41 años, adicto a drogas por vía parenteral, con antecedentes de hepatopatía crónica por el virus de la hepatitis B (VHB) en fase no cirrótica, que ingresa por un cuadro de malestar general, ictericia cutáneo-mucosa, coluria e hipocolia de 1 semana de evolución. Los hallazgos patológicos a la exploración física fueron ictericia y hepatomegalia no dolorosa de 2 traveses.

En la analítica destacaban una hipertransaminasemia marcada y parámetros de insuficiencia hepática: GOT: 1914 UI/L, GPT: 2234 UI/L, FA: 408 UI/L, GGT: 165 UI/L, bilirrubina total: 15,9 mg/dl, tasa de protrombina: 35%. La ecografía abdominal mostró un hígado con signos de hepatopatía crónica sin otras alteraciones reseñables. El estudio hemodinámico por vía transyugular demostró una hipertensión portal sinusoidal grave (gradiente de presión portal: 14 mm Hg). La biopsia hepática transyugular mostró la existencia de fibrosis portal y de necrosis hepatocelulares extensas, cambios compatibles con un cuadro de hepatitis aguda sobre una hepatopatía crónica no cirrótica.

Las serologías víricas fueron positivas para el VHB (DNAVHB positivo, IgM anti-HBc negativo) y para el virus de la hepatitis delta (VHD) (IgM anti-VHD y con posterioridad RNAVHD positivos). El resto de las serologías habituales incluyendo el VHA, VHC, citomegalovirus y VIH resultaron negativas. El paciente fue diagnosticado de una hepatitis aguda grave por sobreinfección delta, presentando una mejoría clínica lenta. La analítica al alta, 3 semanas después del ingreso, mostraba una moderada hipertransaminasemia y una notable recuperación de los parámetros de función hepática: GOT: 170 UI/L, GPT: 223 UI/L, FA: 327 UI/L, GGT: 60 UI/L, bilirrubina total: 4,1 mg/dl, tasa de protrombina: 70%. El seguimiento posterior del paciente demostró la persistencia de la infección por el VHD con títulos elevados de IgG e IgM anti-HD a nivel sérico. El paciente rechazó la posibilidad de recibir tratamiento con interferón alfa.

El VHD es un virus RNA altamente patógeno, pero defectivo, que precisa del VHB o de otros hepadnavirus para su penetración celular y replicación viral. Su transmisión se produce por vía parenteral o sexual. Existen dos modos de presentación clínica, la coinfección y la sobreinfección de un portador del VHB. La coinfección clínicamente se presenta como una hepatitis aguda de gravedad variable que generalmente conduce a la resolución de la infección. En cambio, la sobreinfección por el VHD suele manifestarse como una hepatitis aguda grave que puede seguir un curso fulminante. La cronificación de la infección delta se produce en el 90% de los casos. Dicha coinfección aumenta de forma significativa las posibilidades de desarrollar cirrosis y un hepatocarcinoma. El único tratamiento actualmente aceptado de la infección crónica por virus delta es el interferón alfa aunque presenta una eficacia terapéutica baja1.

Bibliografía.

1.- Delta hepatitis: an update. J Hepatol 2003;39:S212-S219.

Hepatonet.com ha sido deseñado con el fin de facilitar el intercambio de información exclusivamente entre profesionales médicos; por ello no se atenderá ninguna cuestión planteada por personas ajenas a este colectivo profesional. 2003 Hepatonet.com. Todos los derechos reservados.