Última actualización 29 de Noviembre de 2006.


 

CASOS CLÍNICOS

Disnea progresiva en un paciente cirrótico.

Varón de 49 años, afecto de una cirrosis hepática alcohólica descompensada en forma de ascitis y hemorragia digestiva por varices esofágicas que consulta por un cuadro de disnea progresiva de 1 año de evolución. El paciente no refería otros síntomas guía.

La exploración física demostró un paciente eupneico, con abundantes telangiectasias cutáneas, acropaquia y cianosis central. En los análisis destacaba una insuficiencia hepática moderada: bilirrubina de 2,7 mg/dl, albúmina 31 g/L y tiempo de protrombina de 58%. La gasometria arterial basal mostró una insuficiencia respiratoria grave: pH: 7,32, pC02: 35mmHg, p02: 58 mmHg. La radiografía de tórax fue normal. Las pruebas de función respiratoria únicamente mostraron una capacidad de transferencia de monóxido de carbono (DLCO) disminuida.

Con la sospecha clínica de síndrome hepatopulmonar se solicitó un ecocardiograma contrastado que demostró la presencia de un shunt intrapulmonar al identificar burbujas en cavidades cardiacas izquierdas al cuarto latido tras la infusión de suero salino agitado. Una gammagrafía con albúmina marcada con 99Tc mostró la presencia de macroagregados de albúmina en cerebro, bazo y riñones, estimando la fracción de shunt en un 10%. Al paciente se le suministró oxígeno domiciliario y fue incluido en lista de espera de trasplante hepático. Dicho trasplante se realizó sin complicaciones relevantes. Un año después, el paciente únicamente presentaba disnea a medianos esfuerzos, la gasometria arterial basal era normal y la DLCO estaba discretamente disminuida.

El síndrome hepatopulmonar constituye una causa bien conocida de insuficiencia respiratoria y disnea en pacientes cirróticos. Los tres criterios diagnósticos necesarios para su diagnóstico son la existencia de hipoxemia, enfermedad hepática con hipertensión portal y dilataciones vasculares intrapulmonares1. Su incidencia oscila entre el 4 y el 29% según las series. Clínicamente el paciente refiere disnea progresiva. La platipnea y la ortodesoxia no siempre están presentes. La cianosis, la acropaquias y la presencia de numerosas arañas vasculares a nivel cutáneo son los signos clínicos habituales. El diagnóstico de la existencia de dilataciones vasculares intrapulmonares se realiza mediante dos pruebas diagnósticas. El ecocardiograma contrastado muestra la presencia de suero salino agitado en la aurícula izquierda a los 3-6 latidos tras su infusión endovenosa. La gammagrafia con macroagregados de albúmina marcada muestra su presencia en diferentes órganos, cuando en ausencia de shunts deberían identificarse únicamente a nivel pulmonar. Esta prueba permite, asimismo, cuantificar el grado de shunt. El único tratamiento eficaz en la actualidad es el trasplante hepático. La mejoría clínica y gasométrica del paciente requiere meses o incluso años.

Bibliografía.

1.- Portopulmonary hipertensión and hepatopulmonary síndrome. Hoeper MM, Krowka MJ, Strassburg CP. Lancet 2004;363:1461-1468.

Hepatonet.com ha sido deseñado con el fin de facilitar el intercambio de información exclusivamente entre profesionales médicos; por ello no se atenderá ninguna cuestión planteada por personas ajenas a este colectivo profesional. 2003 Hepatonet.com. Todos los derechos reservados.