Última actualización 29 de Noviembre de 2006.


 

CASOS CLÍNICOS

Hipertransaminasemia aparentemente asintomática.

Descripción

Paciente de 51 años, clínicamente asintomático, que consulta por un cuadro de hipertransaminasemia de dos años de evolución. Entre sus antecedentes personales únicamente destacaba una hipertensión arterial en tratamiento con doxazosina y una hipercolesterolemia en tratamiento dietético.

Diagnóstico

La exploración física fue normal. La analítica únicamente mostró una discreta hipertransaminasemia: AST: 74 U/L; ALT: 125 U/L; gamma-GT: 73 U/L; F.A.: 156 U/L; bilirrubina total: 0,7 mg/dL; tasa de protrombina: 100 %; albúmina: 40 g/L. Los niveles de colesterol estaban elevados. Las serologías víricas, los estudios de autoinmunidad, los metabolismos del hierro, cobre y la determinación de niveles de la alfa1-antitripsina no mostraron alteraciones. La ecografía abdominal fue normal. Ante la posibilidad de que se tratara de una hipertransaminasemia de origen extrahepático se solicitaron niveles plasmáticos de hormonas tiroideas y enzimas musculares (creatinfosfocinasa, CPK)), detectándose un hipotiroidismo primario: T3: 28 ng/dL (N: 70-190), T4: 0,20 µg/dL (N: 5-12), TSH: 220 mU/L (N: 0.4-5), CPK: 880 U/L (N: 25-90). Una vez obtenidos estos datos, el interrogatorio dirigido indicó que el paciente tenía una importante astenia y apatía como únicos síntomas.

Tratamiento

El paciente inició tratamiento sustitutivo con hormonas tiroideas. La analítica hepática se normalizó a los dos meses de comenzar el tratamiento y fue, entonces, cuando mejoró el cuadro clínico, el momento en que el paciente percibió, todavía más, la apatía previa al diagnóstico.

Discusión

El hipotiroidismo, la enfermedad de Adisson, diversas miopatías y la enfermedad celíaca son causas de hipertransaminasemia de origen no hepático. En pacientes con hipotiroidismo no tratado, se observan elevaciones de las transaminasas en más del 60% de los casos (< 3 veces del valor normal). La hipertransaminasemia tiene su origen a nivel muscular, por lo que dichos pacientes presentan, asimismo, una elevación de las enzimas creatinfosfocinasa y aldolasa. Los niveles de fosfatasa alcalina, gammaglutamiltransferasa y bilirrubina son normales. Los casos diagnosticados tras la realización de una biopsia hepática muestran una arquitectura estrictamente normal. La alteración del perfil hepático ha de resolverse rápidamente tras la instauración de tratamiento sustitutivo. Si esto no ocurre, se ha de valorar la posibilidad de la existencia de una enfermedad hepática subyacente, como la hepatitis autoinmune, que se asocia frecuentemente a las enfermedades tiroideas.

BIBLIOGRAFÍA

1- Bouloux PM, Kruszynska YT. The effect of endocrine diseases on liver function. In: Bircher J, Benhamou JP, McIntyre N, Rizzeto M, Rodes J, eds. Oxford Textbook of Clinical Hepatology. Oxford: Oxford Medical Press, 1999: 1715?25.

Hepatonet.com ha sido deseñado con el fin de facilitar el intercambio de información exclusivamente entre profesionales médicos; por ello no se atenderá ninguna cuestión planteada por personas ajenas a este colectivo profesional. 2003 Hepatonet.com. Todos los derechos reservados.